La filosofía de Thomas Hobbes (1588-1679)

La filosofía de Thomas Hobbes (1588-1679) ha sido calificada -entre otras cosas- como empirista, deductivista, racionalista y nominalista:

Es una filosofía EMPIRISTA porque parte de los fenómenos tal como son aprehendidos por los sentidos.

Es una filosofía DEDUCTIVISTA porque quiere construir una ciencia de consecuencias.

Es una filosofía RACIONALISTA porque usa el método analítico y sintético.

Es una filosofía NOMINALISTA porque afirma que los nombres son señales, signos o marcas y rechaza que los universales nombren nada realmente existente.

La filosofía de Hobbes está influida por la mecánica de Galileo y desarrolla una visión mecanicista según la cual sólo hay «cuerpos» en movimiento.

En los seres sintientes hay dos clases de movimiento:

el movimiento vital –como la circulación de la sangre; y

el movimiento voluntario –como hablar, etc.

Los movimientos voluntarios de los seres sintientes tienen un «conatus» que tiene dos formas:

el apetito que lleva a algo; o la aversión que desvía o aleja de algo.

El objeto del apetito es algo bueno. El objeto de la aversión es algo malo.

El disfrute de algo bueno causa placer. El padecimiento de algo malo causa dolor.

Según Hobbes, las pasiones pueden ser de dos tipos:

simples, o complejas.

Las pasiones simples son movimientos como el apetito, el deseo, el amor, la aversión, el odio, la alegría y la pena.

La combinación de pasiones simples forma las pasiones complejas.

Para Hobbes, la deliberación por la que se toma una decisión es la consecuencia de diversas pasiones.

La voluntad es el último apetito en la deliberación.

Según Hobbes, la concepción usual de libertad o acto libre como aquel que cuando están dadas todas las circunstancias que pueden producir un efecto puede no producirse tal efecto, es contradictoria y absurda.

Para Hobbes, el hombre es un ser antisocial; como todos los hombres no pueden gozar de las mismas cosas, los hombres son enemigos naturales.

Hay tres causas principales de disputa:

la competencia,

la desconfianza, y el deseo de fama.

La competencia hace que el hombre quiera la ganancia. La desconfianza hace que el hombre quiera la seguridad. La fama hace que el hombre quiera la reputación.

Según Hobbes, el hombre en su estado natural es «un lobo para el hombre»-«homo homini lupus»- y se encuentra en una permanente «guerra de todos contra todos»-«bellum ómnium contra omnes».

Si se dejara que el hombre siguiese su naturaleza habría una guerra continua porque el hombre tiene «el deseo y la voluntad de causar daño»; en este estado natural el hombre está dominado por el temor.

Para vivir sin temor y con seguridad o en paz hay que construir la sociedad y, por tanto, cada hombre tiene que renunciar, ceder o transferir una parte de sus derechos por medio de un contrato.

La sociedad –por tanto- se funda en un contrato social o acuerdo mutuo entre los hombres de no aniquilarse mutuamente.

El contrato es asegurado y garantizado por el soberano que tiene un poder absoluto.

De aquí que el poder no pueda estar dividido en el poder espiritual y el poder del Estado.

Sólo hay un poder que es el del Estado.

En conclusión: la filosofía política de Hobbes tiene el propósito de evitar la guerra civil.

*****

Os recuerdo que como profesor asesoro en:

TRABAJOS, INVESTIGACIONES, TESINAS, TESIS: asesoro a quienes tienen que realizar trabajos, investigaciones, tesinas, tesis, etc. de filosofía y otras disciplinas de humanidades (sociología, políticas, historia, etc.).

REALIZACIÓN DE ENSAYOS Y ARTÍCULOS: asesoro a todas aquellas personas que están interesadas en realizar un ensayo relacionado con la filosofía o las humanidades; se trata de cuestiones metodológicas, de fuentes, etc. También a quienes quieren realizar un artículo.

Para contactar conmigo:

637 965 368

filosofo220560@gmail.com

About The Author
-