Pesimismo, optimismo y meliorismo

El pesimismo es una cuestión decisiva en el pensamiento moderno y contemporáneo porque afecta de un modo fundamental a la comprensión del sentido de la existencia.

La cuestión del pesimismo está relacionada con el optimismo y el meliorismo.

El optimismo del Leibniz

El <<optimismo>> es la doctrina defendida por Leibniz en la Teodicea y según la cual el mal que se encuentra en la creación de Dios:

  • no hay que juzgarlo aisladamente,
  • sino en relación con la totalidad.

Desde la perspectiva de la totalidad y en virtud de la infinita bondad de Dios, afirma Leibniz que la creación no puede ser mejor de lo que es o la creación es <<óptima>>.

El optimismo es importante en la filosofía de la historia cuando se afirma que la historia está dirigida por leyes de perfeccionamiento o progreso.

El meliorismo de William James

El <<meliorismo>> afirma que el mundo no es ni malo, ni bueno, sino <<mejorable>>. Tiende al optimismo porque el término final de un mundo mejorable es un mundo óptimo.

Afirma que el hombre tiene como misión perfeccionar un mundo que es mejorable. Así, por ejemplo, William James.

El pesimismo

El pesimismo considera:

  1. que el hombre es egoísta y está dominado por sus propios intereses; y
  2. que es imposible un cambio substancial del mundo y del hombre.

El pesimismo filosófico afirma:

  1. que el mal existe de un modo primario, esencial y predominante; que es imposible eliminar el mal porque la eliminación del mal sería la eliminación de la existencia.

El pesimismo en el siglo XVIII

El pesimismo filosófico se desarrolla a partir del siglo XIX, pero en el siglo XVIII ya se manifiesta en el pesimismo francés de la Ilustración; por ejemplo en Voltaire o en Montesquieu.

El <<pesimismo optimista>> de Voltaire combina el pesimismo ante la historia con el optimismo racionalista.

Voltaire al considerar la historia como la manifestación de la <<estupidez humana>>.

Pero este pesimismo se mezclaba con el meliorismo por la confianza en que la razón mejoraría la condición humana.

En este sentido se parece a la concepción cristiana con la diferencia decisiva de que el cristianismo considera que el hombre:

  • no puede mejorar por la razón,
  • sino ser redimido del pecado original por Dios.

El <<pesimismo moderado>> de Montesquieu afirma que toda cultura está sometida al proceso de crecimiento, decadencia y desaparición.

También hay que recordar que Hobbes era pesimista respecto a la condición humana en el estado de naturaleza.

El pesimismo del siglo XIX

El pesimismo del siglo XIX tiene dos manifestaciones:

  1. la poética, y
  2. la filosófica.

La manifestación poética del pesimismo la tenemos, por ejemplo, en Leopardi o Byron.

La manifestación filosófica del pesimismo la encontramos en Schopenhauer, Eduard von Hartmann o Paul Deussen.

El pesimismo del siglo XIX se caracteriza porque considera que la única redención de la existencia es la negación de la existencia.

Para Schopenhauer, la voluntad de vivir lleva en sí misma la insatisfacción radical de no poder satisfacerse.

Sólo la aniquilación de la voluntad puede suprimir la insatisfacción pesimista.

Para Eduard von Hartmann, lo Inconsciente necesita la autorredención y  esto lleva al dolor absoluto y a la autoaniquilación absoluta.

Para finalizar, recordar que Spengler habló de un <<pesimismo realista>> que reconoce la imposibilidad de mejorar la naturaleza humana y acepta la desilusión en medio del dolor.

Os recuerdo que como profesor asesoro en:

TRABAJOS, INVESTIGACIONES, TESINAS, TESIS: asesoro a quienes tienen que realizar trabajos, investigaciones, tesinas, tesis, etc. de filosofía y otras disciplinas de humanidades (sociología, políticas, historia, etc.).

REALIZACIÓN DE ENSAYOS  Y ARTÍCULOS: asesoro a todas aquellas personas que están interesadas en realizar un ensayo relacionado con la filosofía o las humanidades; se trata de cuestiones metodológicas, de fuentes, etc. También a quienes quieren realizar un artículo.

Para contactar conmigo:

About The Author
-